
La Cuestión Social
,
Año 31, n. 1 13
La parresía profética del papa Francisco: su legado y visión para la Iglesia del siglo
el evangelio con parresía en medio del peligro (cfr. Flp 2, 20; 6, 19), y
a la vez se presenta con parresía tanto delante de Dios con confianza,
como delante de los hombres con valentía y audacia (2 Cor 3, 12; 7,
4; Ef 3, 12; 6, 20, 1 Te 2, 2; 1 Tim 3, 13; Flm 8). Pero es, sobre todo, el
mismo Jesucristo quien habla con parresía, abiertamente ante los
demás (cfr. Mc 8, 32; Jn 7, 26; 11, 14; 16, 25; 18, 20). El autor de la carta
a los Hebreos describe que nuestra fe en Jesucristo, sumo sacerdote,
nos ha obtenido el acceso al trono de gracia con parresía, i. e., con
confianza (cfr. Heb 3, 6; 4, 16; 10, 19).4
Evangelii Gaudium establece las bases y lineamientos de los do
-
cumentos subsiguientes del pontificado de Francisco, que también
incorporan el concepto de parresía como “audacia”, requerida para
la proclamación del Evangelio y su dimensión social. Por ejemplo,
en Laudato si’ (2015), al hablar de la responsabilidad de la política y la
economía en defensa de la vida humana y del medio ambiente, Fran-
cisco nos exhorta a “usar la inteligencia, con audacia y responsabili-
dad, para encontrar formas de desarrollo sostenible y equitativo, en
el marco de una noción más amplia de lo que es la calidad de vida,”
LS 189-192. En esta encíclica, Su Santidad Francisco hace un llamado
universal a promover un desarrollo sustentable y responsable que
ponga al centro el cuidado de la casa común y aquellos que directa-
mente dependen de sus recursos naturales (cfr. LS’ 27.38.51.54.184.191).
No podemos entender e interpretar la doctrina social del papa
Francisco si no es a partir de su profunda vida de fe y de su espiri-
tualidad en la tradición ignaciana, que se distingue por encontrar
a Dios en todas las cosas, y por su permanente actitud de discer-
nimiento tanto a nivel personal como a nivel social y comunitario,
que exige interpretar los signos de los tiempos (cfr. GE 168-175). De
esta manera, la doctrina social de la Iglesia no se reduce a un acti-
vismo de beneficencia social, o a un humanismo antropocéntrico,
sino que está enraizado en el llamado a la santidad y en la misión
recibida por Cristo para evangelizar y liberar. En su exhortación
apostólica Gaudete et Exultate (2018), el papa Francisco parte del
4 H. Schlier, Theological Dictionary of the New Testament V (Eerdmans, Grand Rapids,
Michigan, 1987, pp. 871-886).