La
cuestión
social
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notas bibliográcas y reseñas de libros acerca de lo social
ENERO-JUNIO DE 2023
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PHV in memoriam
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PHV in memoriam
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Tesorero
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EQUIPO EDITORIAL
Editor en jefe
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Editora operativa
Verónica Morales
Junta editorial
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David Eduardo, Vilchis Carrillo,
Verónica Morales Gutiérrez
Diseño
Alberto Nava
Corrección de estilo
Eva González Pérez
Instituto Mexicano
de Doctrina Social Cristiana
DIRECTORIO
Contenido
PRESENTACIÓN
SECCIÓN TEMÁTICA
La parresía profética del papa Francisco
DRA. EMILCE CUDA, DR. FELIPE DE JESÚS LEGARRETA-CASTILLO
Argentina-Ciudad del Vaticano / Estados Unidos
Futuro y futuridad en la teología del papa Francisco
DR. DIEGO MAUROArgentina
Desplegar el mapa: itinerario de la reforma del papado
en un mundo en cambio
DR. ANÍBAL GERMÁN TORRESArgentina
La migración en el pensamiento del papa Francisco
DR. MARCO STRONAItalia-Guatemala
FORO SOCIAL
Religión y comunicación humana.
DR. XABIER PIKAZA IBARRONDOEspaña
El desarrollo y la democracia vistos desde la
doctrina social cristiana
DR. FRANCISCO MANUEL ALVARADO AVILÉSMéxico
MISCELÁNEAS
Trazos para una teología política descolonial,
Silvana Rabinovich (reseña)
LUIS RODRIGO WESCHE LIRAMéxico
04
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DRA. EMILCE CUDA, DR. FELIPE DE JESÚS LEGARRETA-CASTILLO
ARGENTINA - CIUDAD DEL VATICANO / ESTADOS UNIDOS
La parresía profética
del papa Francisco: su
legado y visión para la
Iglesia del siglo 
RESUMEN
El ponticado de Francisco se ha distinguido por su llamado
y liderazgo de salir al encuentro y diálogo de quienes están en
las periferias de la Iglesia y de la sociedad. Desde su experien-
cia como jesuita, su asimilación del Concilio Vaticano II, y sus
contribuciones en la Celam, el papa Francisco hace un llamado
y ejemplica cómo proclamar el evangelio con parresía,1 con au-
dacia y creatividad. Éste es el hilo conductor de sus documentos
ponticios y que ahora nos atrevemos a desglosar.
Palabras clave: Parresía, audacia, Francisco, Iglesia, justicia social
ABSTRACT
Francis’ ponticate has been distinguished for his call and lea-
dership to go out to the encounter and dialogue with those in the
peripheries of the Church and the society. From his experience
Recepción: 06/11/2022 – Aprobación: 16/11/2022
1 Para efectos de este texto, hemos preferido la acentuación del griego y no la de la Real
Academia.
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Sección temática dra. emilce cuda, dr. felipe de jesús legarreta-castillo
as a Jesuit, his assimilation of Vatican II Council, and his contri-
butions in the Celam, pope Francis calls and exemplies how to
proclaim the gospel with parrhesia, with audacity and creativity.
This is the thread that of his pontical documents and we at-
tempt to break down.
Keywords: Parrhesia, audacity, Francis, Church, social justice
Con ocasión del décimo aniversario del pontificado de Su San-
tidad Francisco, queremos dar una mirada a sus contribuciones
relacionadas con la doctrina social de la Iglesia en el contexto de
su visión teológica y pastoral. Además, nos atrevemos a delinear
tentativamente la prospectiva esperanzadora de la visión que Fran-
cisco quiere heredar para la Iglesia y la familia humana. En otras
palabras, por un lado, presentaremos una síntesis de su legado en
materia social durante estos diez años de pontificado y, por otro,
queremos atisbar los sueños de Francisco que anticipan y anuncian
con gozo y parresía la aurora para la Iglesia y el mundo hacia la
segunda mitad del siglo
xxI
.
El lema del pontificado de Francisco, Miserando atque eligendo,
que ya había adoptado desde su episcopado en Buenos Aires, está
inspirado en una homilía de San Beda el Venerable comentando la
vocación de Mateo (Mt 9, 9).
2
Este pasaje deja entrever tanto la vo-
cación e identidad de Francisco, como su visión para la Iglesia y la
misión a ella encomendada encabezada por el sucesor de Pedro al
servicio de todos, especialmente de quienes están en las periferias
socioculturales, religiosas y económicas. El fundamento del ponti-
ficado de Su Santidad Francisco nace de su propia identidad de ser
llamado no tanto en virtud de los méritos propios, sino ante todo por
la misericordia de Dios. De ahí su actitud humilde y misericordiosa
para con todos, especialmente para quienes han sido excluidos y han
permanecido en la periferias sociales, económicas y religiosas de la
Iglesia y de la sociedad.
2 Homilía 21: CCL 122, 149-151, citado de la Liturgia de las Horas correspondiente a la esta
de San Mateo, México, Obra Nacional de la Buena Prensa, A.C., 1997.
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La parresía profética del papa Francisco: su legado y visión para la Iglesia del siglo 
La elección del nombre Franciscus ha sido profundamente evoca-
tiva y provocativa. Con este nombre, el Papa ya presentaba su misión
en la Iglesia bajo el patrocinio y ejemplo del santo de Asís (1181-3 oct.
1226) quien se distinguió por su humildad, pobreza, y simplicidad
de vida, así como por su amor a la naturaleza y su compromiso en
la promoción de la fraternidad universal, más allá de las fronteras
sociales y religiosas convencionales de su tiempo.
Paradójicamente, el mismo día en que el papa Francisco se reunía
virtualmente con estudiantes universitarios del continente america-
no, en febrero 24 de 2022, para dialogar y promover “puentes” entre
Norteamérica y Sudamérica, comenzaba la guerra en Ucrania ante la
invasión de Rusia. De hecho, Su Santidad Francisco explícitamente
se ha distanciado de sus predecesores al rechazar como inaceptable
la así llamada guerra justa (cfr. FT 258).3
El pontificado de Su Santidad Francisco está marcado por su ex-
hortación al diálogo y a la “conversión pastoral,” en salida hacia
las periferias, y a anunciar el evangelio con gozo y parresía que ha
desarrollado en sus documentos pontificios. En la primera parte,
analizaremos el concepto parresía y su fundamento bíblico en los
documentos pontificios en materia social de Su Santidad Francisco.
En la segunda parte, propondremos el horizonte y visión profética
de Su Santidad Francisco para la Iglesia y el mundo hacia la segunda
mitad del siglo XXI.
1. La parresía profética de Francisco
El pontificado de Su Santidad Francisco y su magisterio hunde sus
raíces en las Sagradas Escrituras, en la Tradición de la Iglesia, y en
la espiritualidad ignaciana desarrolladas desde el contexto latinoa-
mericano. Ya desde el comienzo de su pontificado, en la exhortación
apostólica Evangelii Gaudium (2013), Su Santidad Francisco resaltaba
3 Reportes de su más reciente libro, Vi Chiedo in nomine di Dio, 2022, Francisco expci-
tamente se pronuncia en contra de la así llamada guerra justa, y en contra del tco
de armas. Durante la edición de presente arculo, este libro aún no estaba disponible
electrónicamente en Estados Unidos.
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Sección temática dra. emilce cuda, dr. felipe de jesús legarreta-castillo
la necesidad de nutrirse en las Escrituras como fuente siempre viva
de la evangelización (EG 174-175) y la dimensión social inherente a la
evangelización (EG 177-185). En las Escrituras, el Papa se nutre para
anunciar con gozo el evangelio de la salvación, siguiendo el ejemplo
de Jesucristo al leer e interpretar el pasaje del profeta Isaías en la si-
nagoga de Nazaret (cfr. Lc 4, 16-21; Is 61, 1; Lv 25, 10; EG 4). En efecto,
el evangelio de Lucas enfatiza algunas características que resaltan
en el pontificado de Su Santidad. Francisco: el fuego del Espíritu, el
anuncio gozoso del evangelio, el carácter inclusivo de la salvación,
la participación de todos en la misión de la Iglesia, especialmente
de las mujeres, la predilección por los pobres, y el énfasis en la res-
tauración de la justicia.
En su documento inaugural, la exhortación apostólica Evangelii
Gaudium (2013), Su Santidad Francisco introduce un concepto fun-
damental que ha marcado todo su pontificado a manera de hilo con-
ductor que conecta sus enseñanzas: la parresía. Debido a la riqueza
y profundidad de este concepto, el papa Francisco lo describe de di-
versas maneras:
Es el “sello del Espíritu, testimonio de la autenticidad del anun-
cio. Es feliz seguridad que nos lleva a gloriarnos del Evangelio que
anunciamos, es confianza inquebrantable en la fidelidad del Testigo
fiel, que nos da la seguridad de que nada ‘podrá separarnos del amor
de Dios’ (Ro 8, 39),” EG 132. Es “el empuje del Espíritu” y la valentía
con la que los apóstoles predicaban el evangelio, aun en medio de
las amenazas y persecuciones en respuesta a sus oraciones (cfr. He
4, 29-31; EG 133). Además, el Espíritu Santo “infunde la fuerza para
anunciar la novedad del Evangelio con audacia (parresía), en voz alta
y en todo tiempo y lugar, incluso a contracorriente,” (EG 259).
Esta descripción de la parresía es consistente con su significado
bíblico, el cual está asociado a la libertad y valentía del justo que eleva
abiertamente y con confianza su oración a Dios (cfr. Sb 5, 1; Pr 13, 5;
20,9). Además, gracias al don escatológico de su Espíritu, el creyente
puede presentarse ante Dios y ofrecer su oración con parresía (cfr. Jn
16, 25; 1 Jn 3, 21-24; 5, 14). Los apóstoles hablan con parresía después
de recibir el don del Espíritu, aun en medio de la adversidad y la per-
secución (He 2, 29; 4, 29-31; 9, 27; 18, 25). En sus cartas, Pablo predica
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La parresía profética del papa Francisco: su legado y visión para la Iglesia del siglo 
el evangelio con parresía en medio del peligro (cfr. Flp 2, 20; 6, 19), y
a la vez se presenta con parresía tanto delante de Dios con confianza,
como delante de los hombres con valentía y audacia (2 Cor 3, 12; 7,
4; Ef 3, 12; 6, 20, 1 Te 2, 2; 1 Tim 3, 13; Flm 8). Pero es, sobre todo, el
mismo Jesucristo quien habla con parresía, abiertamente ante los
demás (cfr. Mc 8, 32; Jn 7, 26; 11, 14; 16, 25; 18, 20). El autor de la carta
a los Hebreos describe que nuestra fe en Jesucristo, sumo sacerdote,
nos ha obtenido el acceso al trono de gracia con parresía, i. e., con
confianza (cfr. Heb 3, 6; 4, 16; 10, 19).4
Evangelii Gaudium establece las bases y lineamientos de los do
-
cumentos subsiguientes del pontificado de Francisco, que también
incorporan el concepto de parresía como “audacia, requerida para
la proclamación del Evangelio y su dimensión social. Por ejemplo,
en Laudato si(2015), al hablar de la responsabilidad de la política y la
economía en defensa de la vida humana y del medio ambiente, Fran-
cisco nos exhorta a “usar la inteligencia, con audacia y responsabili-
dad, para encontrar formas de desarrollo sostenible y equitativo, en
el marco de una noción más amplia de lo que es la calidad de vida,
LS 189-192. En esta encíclica, Su Santidad Francisco hace un llamado
universal a promover un desarrollo sustentable y responsable que
ponga al centro el cuidado de la casa común y aquellos que directa-
mente dependen de sus recursos naturales (cfr. LS 27.38.51.54.184.191).
No podemos entender e interpretar la doctrina social del papa
Francisco si no es a partir de su profunda vida de fe y de su espiri-
tualidad en la tradición ignaciana, que se distingue por encontrar
a Dios en todas las cosas, y por su permanente actitud de discer-
nimiento tanto a nivel personal como a nivel social y comunitario,
que exige interpretar los signos de los tiempos (cfr. GE 168-175). De
esta manera, la doctrina social de la Iglesia no se reduce a un acti-
vismo de beneficencia social, o a un humanismo antropocéntrico,
sino que está enraizado en el llamado a la santidad y en la misión
recibida por Cristo para evangelizar y liberar. En su exhortación
apostólica Gaudete et Exultate (2018), el papa Francisco parte del
4 H. Schlier, Theological Dictionary of the New Testament V (Eerdmans, Grand Rapids,
Michigan, 1987, pp. 871-886).
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llamado a la santidad y la misión desde la contemplación de los
misterios de Cristo, según los ejercicios espirituales de san Ignacio
de Loyola (GE 20, cfr. GE 153).
Por ello, la santidad es parresía: es audacia, es empuje evange-
lizador que deja una marca en este mundo. Para que sea posible, el
mismo Jesús viene a nuestro encuentro y nos repite con serenidad
y firmeza: “No tengáis miedo” (Mc 6, 50). “Yo estoy con vosotros
todos los días, hasta el final de los tiempos” (Mt 28, 20). Estas pa-
labras nos permiten caminar y servir con esa actitud llena de co-
raje que suscitaba el Espíritu Santo en los Apóstoles y los llevaba
a anunciar a Jesucristo. Audacia, entusiasmo, hablar con libertad,
fervor apostólico; todo eso se incluye en el vocablo parresía, palabra
con la que la Biblia expresa también la libertad de una existencia
que está abierta, porque se encuentra disponible para Dios y para
los demás (cfr. He 4, 29; 9, 28; 28, 31; 2 Cor 3, 12; Ef 3, 12; Heb 3, 6;
10, 19) (GE, 129).
Debido a ello, el llamado a la santidad como parresía es necesa-
riamente seguido por la misión de evangelización que a su vez exige
parresía, fervor, audacia, siguiendo el ejemplo de los apóstoles y de
la comunidad cristiana primitiva que leemos en los Hechos de los
Apóstoles (cfr. GE 130).
s tarde, en su encíclica Fratelli Tutti sobre la Fraternidad y la
Amistad Social (2020), el papa Francisco hace un llamado a la solida-
ridad universal. Escrita durante la pandemia de
covId
, esta encíclica
es la de mayor contenido y relevancia en cuestiones sobre la doctrina
social de la Iglesia. El título y lugar de su promulgación, Asís, ponen
de manifiesto al inspirador de este documento, San Francisco. La
ocasión inmediata de esta encíclica fue su encuentro con Gran Imán
Ahmad Al-Tayyeb,5 haciendo de este documento una exhortación
universal a promover la fraternidad y solidaridad universal. El pa-
saje bíblico que ilumina y articula toda la encíclica es la parábola del
5 Documento sobre La Fraternidad Humana por la Paz Mundial y la Convivencia Común
(2019). La Declaración al nal del viaje apostólico de su Santidad el papa Francisco a
Kazajistán (13-15 de septiembre de 2022) reitera el compromiso de todas las religiones
por reconocer la dignidad universal de todo ser humano, y por trabajar por la paz social
entre los pueblos.
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La parresía profética del papa Francisco: su legado y visión para la Iglesia del siglo 
buen samaritano (Lc 10, 25-37). El buen samaritano que se aproxima
al que se encuentra herido en su camino —aun si fuese antagónico, es
el paradigma para la reconstitución, sanación y solidaridad universal
(cfr. FT 80-83)—. El Papa hace un llamado a la solidaridad univer-
sal especialmente con los grupos más vulnerables y tradicionalmente
excluidos: los pobres, las mujeres, los jóvenes y los migrantes. Es este
último grupo al que dedica particular atención con extensos funda-
mentos bíblicos (cfr. FT 61). El llamado a la fraternidad universal en-
cuentra su expresión concreta en “todos los proyectos económicos,
políticos, sociales y religiosos” (cfr. FT 69).
En resumen, la parábola del buen samaritano confronta e invita
al lector a realizar un camino de reconciliación desde la verdad his-
tórica, la cual abraza el dolor y las heridas a fin de “generar procesos
de sanación y de reencuentro con ingenio y audacia,” FT 225.
Por último, en su exhortación apostólica Christus Vivit, escrita con
ocasión de la XV asamblea general ordinaria de los obispos sobre los
jóvenes, fe y discernimiento vocacional (2019), el papa Francisco di-
rige un mensaje a los jóvenes y al pueblo de Dios lleno de esperanza
y aliento.
En el primer capítulo, Su Santidad Francisco ofrece algunos
pasajes del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento que des-
criben ante todo la elección y predilección de Dios por los jóvenes,
y el llamado y misión que Dios les encomienda. Por ejemplo, des-
taca la audacia de Salomón al pedir sabiduría, es decir, un corazón
que sepa escuchar a Dios para gobernar a su pueblo (1 Re 3, 7); y la
valentía a la que anima Dios al profeta Jeremías “porque yo estoy
contigo para librarte,” (Jr 1, 7) (cfr. CV 10). Además, destaca la ini-
ciativa de la muchachita judía al servicio del extranjero Naan a
quien le habla de su Dios (cfr. 2 Re 5, 2-6); así como la generosidad y
audacia de Rut, al quedarse con su suegra (cfr. Rut 1, 1-18; 4, 1-7) (cfr.
CV 11). Más adelante, el Papa ofrece algunos ejemplos de jóvenes
santos que han inspirado a la Iglesia y al mundo para renovarse
y transformarse, recordándoles a su vez su llamado a la santidad
(cfr. CV 49-63).
Estos pasajes fundamentan la exhortación de Su Santidad Fran-
cisco a los jóvenes a participar ahora “en la transformación del mun-
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do con su energía, su audacia y su creatividad [] con entrega y ge-
nerosidad” (CV 178). Más aún, el Papa no pretende ofrecer fórmulas
de acción pastoral para los jóvenes, sino más bien los anima a ser
agentes, “para encontrar caminos siempre nuevos con creatividad y
audacia” astucia, e ingenio (cfr. CV 203).En lugar de ‘sofocarlos con
un conjunto de reglas que dan una imagen estrecha y moralista del
cristianismo, estamos llamados a invertir en su audacia y a educarlos
para que asuman sus responsabilidades, seguros de que incluso el
error, el fracaso y las crisis son experiencias que pueden fortalecer
su humanidad” (CV 233).
Es relevante añadir aquí un comentario que el Papa compart
con nosotros, en la audiencia privada que tuvimos con su Santidad el
13 de mayo de 2022. Al hablar de la misión de los jóvenes para reno-
var las instituciones, citaba la historia de Ananías y Safira, quienes
fueron puestos en evidencia por Pedro al tratar de engar el Espí-
ritu al quedarse con parte de la venta de su propiedad. Su Santidad
Francisco señalaba que, al caer muerto primero Ananías, y más tarde
su esposa Safira, “entraron unos jóvenes y sacaron sus cadáveres
(cfr. He 5, 1-10). Esta interpretación aguda y audaz del papa Francisco
invita y exhorta a los jóvenes a tener una participación más activa
en la renovación de las instituciones, civiles, religiosas, políticas y
económicas, entre otras (cfr. CV 34-38).
Estas notas han resaltado simplemente el hilo conductor de al-
gunos de los documentos del papa Francisco, es decir, la parresía, un
concepto polisemántico que sintetiza tanto la audacia al predicar el
evangelio, como la confianza en Dios como Padre amoroso y provi-
dente. La doctrina social del papa Francisco está fundamentada en
esa convicción profunda y en la confianza arraigada en Dios mise-
ricordioso que nos ilumina, acompaña y fortalece al proclamar el
evangelio con valentía y gozo, y al transformar el mundo según el plan
de Dios, en un lugar donde florezca la justicia, la paz y el derecho para
todos y todas. Es un mensaje que integra las fuentes de las Escrituras
y la Tradición de la Iglesia para renovar la esperanza en la creación
de “un cielo nuevo y una tierra nueva” (cfr. Ap 21, 1).
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La parresía profética del papa Francisco: su legado y visión para la Iglesia del siglo 
2. JUSTICIA SOCIAL: EL GRAN GESTO DE PARRESÍA SEGÚN FRAN-
CISCO (EMILCE)
Según Francisco, un gesto de parresía podría ser, por ejemplo, “un
camino de desarrollo productivo más creativo y mejor orientado”,
para compensar “el hecho de que haya una inversión tecnológica ex-
cesiva para el consumo y poca para resolver problemas pendientes
de la humanidad. Podría ser también, un gran gesto de parresía,
generar formas inteligentes y rentables de reutilización, refuncio-
nalización y reciclado. Otro enorme gesto de parresía, sería tomar
en serio que “la diversificación productiva da amplísimas posibi-
lidades a la inteligencia humana para crear e innovar, a la vez que
protege el ambiente y crea más fuentes de trabajo” (cfr. LS 192). Eso
y más es la parresía si se toma en serio esa actitud vital. La parresía,
según Francisco, como puede verse por los ejemplos citados, es una
actitud de la conciencia en relación con la justicia social. La parresía,
según Francisco, no es la fuerza de voluntad para satisfacer intereses
individuales, sino valentía para enfrentar la injusticia y predicar, con
palabras y gestos, el Evangelio de Jesucristo, donde la justicia social
es constitutiva de su mensaje, y no accidental, caritativa o asisten-
cialista. Parresía es el dinamo que enciende el amor, que, si no es
social, es egoísmo.
Dice Francisco que parresía sería, por ejemplo, “una creatividad
capaz de hacer florecer nuevamente la nobleza del ser humano, por-
que es más digno usar la inteligencia, con audacia y responsabilidad,
para encontrar formas de desarrollo sostenible y equitativo, en el
marco de una noción más amplia de lo que es la calidad de vida” (LS
192). Lo contrario de la parresía es no indignarse por la injusticia
social (QA 15); es negarse a ser creativo (QA 95); es limitarse a con-
vertirse en seres consumidores (QA 33). Parresía, al mismo tiempo,
es atreverse a denunciar todo eso.
Denunciar la “crisis ecológica socioambiental” (LS 139), des-
enmascarar su causa, diciendo que “esta economía mata” (EG 53),
llamar a las cosas por su nombre “criminal” (QA 9), eso es parre-
sía. Denunciar el “extractivismo” (LS 29), la “trata de personas
(LS 91), la “financiarización” de la economía (LS 189), la venta de
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Sección temática dra. emilce cuda, dr. felipe de jesús legarreta-castillo
armas (LS 57), la construcción de muros (FT 27), la explotación
laboral (FT 22); todo eso es una actitud de parresía. Pero también
es parresía decir que “la política es la forma más alta de caridad
(FT 176 Su Santidad), mientras todos dicen que no debe mezclarse
religión y política.
Parresía es decir que los “líderes” verdaderos emergen del pueblo
(FT 159), mientras todos insisten en formar académicamente líderes.
Parresía es decir que “el cambio viene del subsuelo del planeta” (FT
169), mientras los pobres son expulsados del sistema. La parresía es,
quis, la virtud apostólica, porque apóstol significa ir hacia ade-
lante, sin miedo. Lo contrario, dice Francisco, es el “indietrismo, ir
hacia atrás, mirar atrás, no querer que nada cambie, porque siempre
se hizo así. Parresía es la voluntad de tomar la decisión de unirse para
salvarse, unirse para que las cosas cambien. Parresía es detenerse en
el camino para perder tiempo y dinero, como “buen samaritano”,
haciéndose cargo del que sufre (FT cap. II).
Un gesto de parresía es enamorarse, sin pedir explicaciones, amar
por que sí, acompañar porque se necesita, cuidar porque hace falta,
perdonar porque somos débiles. Amar es un acto de parresía, porque
es entrega total, sin garantías. Parresía es dar la vida por quienes no
conozco ni entiendo, pero acompaño en sus marchas y sus reclamos
de justicia. Parresía es ser “el santo de la puerta de al lado, dándolo
todo, cotidianamente, en el anonimato (GE 6-9). Creer es un acto de
parresía donde no hay explicaciones. Esperar es un acto de parresía
donde no hay garantías. Amar es un acto de parresía donde no hay
recompensa. La parresía es, entonces, una consecuencia de la gra-
cia. La parresía, vista de ese modo, no es otra cosa que las virtudes
teologales, las que recibimos gratuitamente, como explica Francisco
en Sanar el mundo. Catequesis sobre la pandemia.
6
Son ellas las que ge-
neran en nosotros eso que llamamos parresía. Nos parece fuera de lo
normal una actitud de parresía, y lo es, porque es fruto de la gracia.
Parresía es actuar con justicia, fortaleza y templanza. Parresía es
buscar la justicia como forma más alta de amor; es tener fortaleza
6 Papa Francisco, Sanar el mundo. Catequesis sobre la pandemia (Città del Vaticano, Li-
breria Editrice Vaticana, 2020).
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La parresía profética del papa Francisco: su legado y visión para la Iglesia del siglo 
para resistir la injusticia; y tener templanza para resistir la tentación
de abandonar la misión de convertir la cultura.
Diez años que Francisco, con parresía, no pierde oportunidad de
reconocer a los descartados del sistema; de reclamar trabajo digno;
de pedir misericordia; de llamar a cuidar el planeta; de denunciar
el sistema económico que mata; de recibir a todos, todos los días, a
toda hora. Diez años de repetir a los jóvenes que confía en ellos, que
los invita a hacerse cargo de esta economía, que los alienta a enamo-
rarse. Diez años de dar espacio a la mujer, a los abuelos, a los niños.
Espacios reales, no meramente simbólicos; espacios de derecho. Diez
años de predicar la contemplación en la acción, la unidad en la di-
ferencia, la paz social justa. Parresía para ir, escuchar y aprender de
los hermanos de otras religiones. Parresía para hablar con líderes
de todos los sectores políticos. Parresía para recibir en la Santa Sede a
los pueblos con sus hábitos, su vestimenta, sus cantos. Parresía para
hablar con la prensa, con los deportistas, con los estudiantes, con
los homosexuales, con las prostitutas. Parresía para abrir las puer-
tas de la Iglesia para que el Pueblo fiel de Dios salga. Parresía para
decir que se decide “con” los pobres, y no por los pobres. Parresía
para criticar el clericalismo, el carrerismo, el academicismo. Parre-
sía para denunciar las falsas místicas comunitarias, el ONGismo, el
individualismo. Parresía para convocar un sínodo de la sinodalidad
para toda la Iglesia; para ir a las periferias; para reconocer el sensus
fidei en cada bautizado como habilidad para el discernimiento social
comunitario. Parresía para pararse del lado del Pueblo-pobre-traba-
jador. Esa parresía es amor; por amor busca una Iglesia encarnada,
una economía encarnada y una ecología encarnada. Por amor llama
a la mejor política, al diálogo social (FT cap. 5). Por amor llama a los
jóvenes de la Economía de Francisco a mirar el mundo con los ojos
de los pobres (Discurso a los Jóvenes de Asís).
Por pura parresía integra a todos. Integra a las periferias y al cen-
tro; a los tradicionalistas y a los progresistas; a los de derecha y a
los de izquierda. Por pura parresía lo hace, porque confía en que la
unión de los contrarios es posible sin aniquilarse. Por pura parresía
anima a iniciar procesos en el tiempo, más allá del espacio de poder
que se tiene o no se tiene. Anima a poner en valor la realidad antes
20 La Cuestión Social
,
Año 31, n. 1
Sección temática dra. emilce cuda, dr. felipe de jesús legarreta-castillo
que la idea; a pensar en el todo por encima de las partes. Por parresía
confía en que la unidad superará el conflicto (EG 217-237). Su parre-
sía sorprende. Parece que va en todas direcciones, que dice que sí y no
a todos, que es tradicionalista y progresista al mismo tiempo. Es todo
y nada de todo, porque su gran parresía es provocar la conciliación de
los opuestos hasta alcanzar la armonía donde el ser Iglesia Católica se
manifiesta, porque somos el todo en la parte, somos el poliedro. Esa
parresía, que es apostólica, misionera, profética, tiene una lógica: es
la lógica del amor hecho público, hecho política, hecho carne, para que
reine la igualdad como justicia, que es social, o no es justicia.
CONCLUSIÓN
Siguiendo la tradición de la Iglesia, el papa Francisco se nutre y fun-
damenta su magisterio en las Escrituras interpretadas en su con-
texto histórico y eclesial. Al identificar el concepto parresía como el
hilo conductor en sus documentos pontificios y audiencias, podemos
afirmar que en ellas encuentra el ejemplo y fuente para evangelizar
con audacia y gozo el evangelio, aun en medio de las adversidades
y rechazo tanto dentro como fuera de la Iglesia. Esta parresía es la
actitud del creyente ante la presencia de Dios para elevar su oración
con confianza, y ante los hombres para proclamar el evangelio con
audacia y valentía. Éstas son cualidades que se han destacado desde
el comienzo del pontificado de Francisco.
La parresía de Su Santidad Francisco ilumina el horizonte y for-
talece la esperanza de manera profética en su visión y sueños para la
Iglesia y el mundo hacia la segunda mitad del siglo
xxI.
BIBLIOGRAFÍA
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Aires: Manantial, 2020.
Francesco, Vi Chiedo in nomine di Dio, Dieci prEGhiere per un futuro di
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Los documentos del papa Francisco citados han sido tomados de va-
tican.va.
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Año 31, n. 1 21
La parresía profética del papa Francisco: su legado y visión para la Iglesia del siglo 
Gehring, John, The Francis Eect. A Radical Pope’s Challenge to the
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Ivereigh, Austen, Wounded Shepherd: Pope Francis and His Struggle to
Convert the Catholic Church, Kindle Edition.
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Schlier, Heinrich, παρρεσία, Theological Dictionary of the New Testa-
ment V, Eerdmans, Grand Rapids, Michigan, 1987.
Dra. Emilce Cuda
La doctora en Teología es secretaria de la Pontificia Comisión para
América Latina.
Felipe de Jesús Legarreta-Castillo
Originario de Chihuahua México, obtuvo su doctorado en la Univer-
sidad de Loyola Chicago, con una especialización en Nuevo Testa-
mento y Cristianismo Primitivo. En la actualidad, es docente en su
Alma Mater, donde imparte clases de Sagradas Escrituras, Teología
y Ministerio Hispano, enfatizando las dimensiones éticas y sociales
de las Escrituras y de la teología.