Miscelánea Centro de Gestión de Conocimiento. Observatorio Socio Antropológico Pastoral
mo del Señor; es también el dinamismo que debe mover a los cristianos
a realizar la justicia en el mundo, teniendo como fundamento la verdad
y como signo la libertad. Así es como la Iglesia quiere servir al mundo,
irradiando sobre él una luz y una vida que sana y eleva la dignidad de la
persona humana [GS 41], consolida la unidad de la sociedad [GS 42] y da un
sentido y un significado más profundo a toda la actividad de los hombres.
Ciertamente, para la Iglesia, la plenitud y la perfección de la vocación hu-
mana se lograrán con la inserción definitiva de cada hombre en la Pascua
o triunfo de Cristo, pero la esperanza de tal realización consumada, antes
que adormecer debe “avivar la preocupación de perfeccionar esta tierra,
donde crece el cuerpo de la nueva familia humana, el cual puede de alguna
manera anticipar un vislumbre del siglo nuevo” [GS 39]. No confundimos
progreso temporal y Reino de Cristo; sin embargo, el primero, “en cuanto
puede contribuir a ordenar mejor la sociedad humana, interesa en gran
medida al Reino de Dios” [GS 39]. (DM Justicia 4-5)
Los cambios personales, culturales, estructurales y paradigmáticos que
hay que promover desde el compromiso evangelizador de la Iglesia en el
continente, requieren, por tanto, el discernimiento de los signos de la obra
que el Señor Resucitado ya está haciendo. Particularmente, en la vida de
tantas víctimas de las injusticias y desigualdades, y con los cuales seña-
la y confirma los esfuerzos que ya se vienen haciendo y se deben hacer
como comunidad eclesial, para servir a la justicia y a la solidaridad en el
mundo. Hay que promover los cambios desde las convicciones de la fe y
con una mirada de esperanza, como lo insinúan los títulos desde donde se
organizó la información: sueño ecológico, social y cultural, que responden
a la perspectiva de la esperanza que nos da el Resucitado y el dinamismo
transformador que ha penetrado la historia y la conduce hacia la plenitud
del Reino.
Desde una mirada a temas específicos
Hay hechos y temas específicos que también nos llaman la atención como
evangelizadores: la salud, el trabajo, la ecología, la economía social, la
crisis de la democracia; ellos señalan campos específicos en los cuales
es necesario promover los cambios.
96 La Cuestión Social, Año 30, n. 2