Gente puente en la historia de la Iglesia
Antonio Rosmini (1797-1855)9
En su obra Cinco heridas de la Iglesia, expone la muy temprana noción
de lo nociva que es la separación entre sacerdotes y laicado. Desde
su perspectiva (que tiene semillas de Teología del Pueblo, diríamos
hoy), los laicos deberían tener acceso al latín de modo que pudieran
participar activamente en la liturgia (más de un siglo después, esta
idea llegará a su madurez con el Concilio Vaticano ii). A pesar de que
en su vida tuvo problemas con la Santa Sede por algunos de sus es-
critos, el tiempo otorgó la razón a sus ideas que promovían mayor
participación de los laicos en la Iglesia. Se reconoció de tal manera
que, en 2006, fue beatificado por Benedicto xvi.
¿Qué diferencia hubo entre Lamennais y Rosmini? ¿Cómo, si los dos
abrieron brecha para unir ideas aparentemente incompatibles, uno
dejó la Iglesia y el otro es beato? Se podría profundizar mucho en este
tema, pero a los constructores de puentes nos deja una posible lec-
ción: paciencia; la clase de paciencia que sabe esperar a que los frutos
estén maduros antes de intentar cortarlos del árbol. Sin embargo, es
innegable que lo que ambos sacerdotes plantaron terminó cosechado
por católicos de generaciones posteriores.
Wilhelm von Ketteler (1811-1877)10
Es el tercer ejemplo de personas puente. Este obispo alemán sostu-
vo diálogos y obras en común con Ferdinand Lassalle, el fundador
del socialismo en Alemania. Además de impulsar, como obispo, la
ética social con obras a favor de la educación, los jóvenes y los en-
fermos, Ketteler reconoció aspectos comunes entre el socialismo y
el catolicismo, tales como la justicia, la solidaridad y los derechos
de los trabajadores (al mismo tiempo, ciertamente, rechaza la idea
socialista de la posibilidad de progreso sin Dios). En la época pre-
9
Carlos Hoevel, Beyond Democratism and Conservatism: The Original Approach of
Rosmini’s “Costituzione”, Forward to Rosmini, 2007, pp. xi-xxviii.
10 William E. Hogan, The Development of Bishop Wilhelm Emmanuel von Ketteler’s Interpre-
tation of the Social Problem, Washington dc, cua Press, 1946, pp. 81-143
La Cuestión Social Año 30, n. 2 37
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