intereses monetarios y se tiende a
incidir en realidades de la pobla-
ción económicamente activa, pero
así mismo, deriva de ello la des-
igualdad y la pobreza. En conse-
cuencia, a esto, se hacen notorios
efectos ambientales y sociales,
además se evidencia la participa-
ción del estado y de las políticas
que emanan para la actividad eco-
nómica, el uso de los medios de
producción y la contribución sis-
témica al empleo.
organizaciones sin fines de lucro y
ONG´s, deben definir políticas pa-
ra la creación de una garantía de
pleno empleo que permita mejo-
rar las condiciones labores de las
poblaciones, así como la inclusión
de comunidades indígenas, en
aras de evitar las pérdidas cultu-
rales, de idioma y población.
Finalmente, William Darity Jr y
Darrick Hamilton expresan que la
creación de una garantía federal de
empleo, como una idea totalmente
americana, que debe implicar la
preocupación de los derechos hu-
manos y económicos, tales como
lo argumentan Roosevelt’s (1944)
al precisar “El derecho a un traba-
jo útil y remunerado en las indus-
trias, comercios, granjas o minas
de la nación. El derecho a ganar lo
suficiente para proporcionar ali-
mentos, ropa adecuada y recrea-
ción” (p. 197).
Por otra parte, retoman de Hen-
drik Van den Berg al indicar que
las corrientes dominantes de los
economistas poskeynesianos
y
neoclásicos caen en el error de
ignorar las restricciones ambien-
tales procedentes de las políticas
económicas fundadas en restaurar
el crecimiento económico lo cual
las hace insostenibles. En este mis-
mo sentido, retoman que Josefina
Y. Li, describe que los modelos de
producción capitalistas, como cau-
santes de la degradación ambien-
tal, genera con menores ingresos
y crea desigualdad. Sin embargo,
puntualiza que la economía eco-
lógica es una esfera que incorpora
mejoras en la sociedad, pero tam-
bién es un contexto desvirtuado
por la sociedad capitalista.
En contraste con lo anterior
también se encuentran en el tex-
to otros enfoques o capítulos que
comprenden esferas sociales, polí-
ticas, monetarias, y ecológicas que
se incorporan a las ideas, plan-
teamientos y discusiones de los
autores antes mencionados, para
entrelazar las diversas posturas
que enriquecen la narrativa de
esto documento respecto a fenó-
menos económicos y sociales pre-
sentes en los sistemas monetarios
En otra perspectiva incorporan
la postura de Mathew Forstate
quien señala que los países y las
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La Cuestión Social
Año 29, n. 1