
64 La Cuestión Social
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Año 33, n. 1 (2025) : 2992-8672
Foro social dra. maría josé schultz montalbetti
En primer lugar, el recuerdo que se tiene del ministerio de Jesús en
Galilea es que, por iniciativa propia, iba de aldea en aldea recibiendo a
la gente que se agolpaba junto a él. Su acción no se limitó a un espacio
sagrado como el Templo o las sinagogas; más bien, la memoria que se
tiene de él es que actuó en los caminos, en las puertas de ciudades y
aldeas, en los mercados donde estaba la gente sencilla. Su actuar fue
público y a la vista de todos, ello explica que rápidamente se hablara
de él. Por una parte, la gente sencilla reconociendo su condición de
profeta al ver sus enseñanzas y prodigios y, por otra, las autoridades
religiosas murmurando sobre sus acciones que, a su juicio, transgre-
dían la Ley (Mc 2, 18-3, 6; Jn 9).
En segundo lugar, los evangelios dan cuenta de que Jesús a lo largo
de su misión itinerante entraba fácilmente en contacto con las perso-
nas, estaba atento y era sensible a lo que pasaba a su alrededor. Se en-
cuentra con ellas, conoce sus agobios y sufrimientos, las causas de su
dolor y la injusticia que padecen.9 Algunos ejemplos son el encuentro
con la sirofenicia, el leproso, la samaritana, la hemorroísa, el hidró-
pico, la mujer encorvada, Zaqueo, los endemoniados y tantos otros.
Cada uno de estos relatos no sólo conserva el suceso prodigioso
en manos de Jesús, sino que todos contienen también una denuncia
profética. Jesús, al acercarse a la sirofenicia, a la samaritana y la he-
morroísa, transgredió las normas religiosas y sociales de su época,
porque se dejó tocar por mujeres consideradas paganas, marginales
e impuras. Habló con autoridad a los espíritus inmundos que ena-
jenaron a personas que fueron quedando excluidas de la sociedad,
habitando sepulcros. Con libertad curó en sábado, resucitó al hijo de
la viuda y cambió la vida de pecado de Zaqueo. En cada encuentro
dejó en evidencia la mentalidad opresora que interpretaba la ley de
Moisés al pie de la letra, pero olvidando el sentido final de la ley, que
es la salvación de las personas, especialmente, las más vulnerables.
Jesús habla con autoridad y firmeza con el propósito de desen-
trañar las causas del sufrimiento de los pobres de Israel, esto era:
9 María José Schultz, Eleuterio Ruiz, “Más allá del monólogo. Una exploración de la con-
versación espiritual en la Biblia en clave sinodal”, en eds. Marcela Mazzini, Fernando
Soler, Teología de la conversación en el Espíritu. Una exploración interdisciplinar (Buenos
Aires: Ágape Libros, 2024), 57-86, 68-71.