Estado, la sociedad y nuestros hermanos creyentes cristianos,
no cristianos y no creyentes sobre los siguientes puntos
1. Desde la economía, proponemos resaltar la crea-
tividad de personas, colectivos y comunidades para
emprender nuevas formas de producción de bienes y
servicios que todos necesitamos, además de los cono-
cimientos técnicos y científicos que contribuyen a que,
aquello que se emprende sea eficaz y eficiente; e incluso
de la fuerza del trabajo de todos para que realmente las
propuestas tomen forma. Y así, aunados en el servicio
de unos a otros, podamos encontrar una forma de dig-
nificar nuestra existencia a la par de los medios genera-
dos para nuestra satisfacción material. Pero ante todo
deseamos una economía con rostro humano que cuide y
proteja los intereses especialmente de los más vulnera-
bles y excluidos.
2.Desde lo social, queremos proponer afianzar el com-
promiso de estar atentos a las necesidades de quienes
están a nuestro lado; pero sin olvidarnos de quienes
estando lejos, sufren de condiciones de marginación,
descarte, discriminación, etc. Es necesario ensanchar
nuestro corazón para acoger a todos, próximos y lejanos
con el propósito de incluirlos e impulsarlos a que, ellos
también, sean protagonistas del devenir histórico y de la
solución de los problemas que se plantean resolver para
alcanzar el “sueño” común”. Para lo cual, es importante
una armonía personal, comunitaria y ecológica, donde
todos conscientes de la interdependencia mutua y el
necesario desarrollo hacia la fraternidad y amistad so-
cial, tomemos en consideración a las sociedades que
hoy son cada vez son más plurales y en ese sentido
también son más ricas.
3. Desde lo político, entendido la política como el esfuer-
zo que debe realizarse para alcanzar el “sueño común”,
y que se construye entre todos. Además en el entendido
La Cuestón Social
Año 29, n. 2
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