para poder asignar los distintos roles para la preservación social a
diferencia de la cultura Yorùbá que se habría centrado en los sen-
tidos relacionados con el oído para poder desarrollarse dentro de
su entorno, esto resulta relevante ya que la propia autora da esta
explicación para de alguna manera justificar la organización se-
xuada de la sociedad occidental, donde como ella lo desarrolla la
cultura occidental al valerse más de la vista ha asignado roles de
acuerdo a la presencia o ausencia de componentes biológicos, altura
o incluso corpulencia, para desarrollar ampliamente la idea y com-
plementar la explicación en cuestión me permito citar lo siguiente
… “De los cinco sentidos, el oído es el más continuo y penetrante. Digo
esto aun cuando muchos, desde Aristóteles en la Metafísica hasta Hans
Joansen The Phenomenon of Life, han dicho que la vista es el más no-
ble. Pero la vista siempre va dirigida a lo que está enfrente… Y la vista
no puede doblar una esquina; al menos, no sin la ayuda de un espejo.
En cambio, el sonido nos llega, nos rodea de momento, con un espacio
acústico lleno de timbres y matices. Es más cercano y sugestivo que la
vista. La vista siempre es la percepción de una superficie desde un án-
gulo particular. Pero el sonido es la percepción capaz de penetrar bajo
la superficie… El habla es una comunicación que conecta a una persona
con otra. Por tanto, la calidad del sonido es fundamentalmente más vital
y conmovedora que la vista”3.
De la anterior comparación entre culturas conquistadas y con-
quistadoras, ya podemos rescatar la abismal diferencia de concep-
ción del entorno en el que se desarrolla. La diferencia se extiende
hasta el lenguaje lo cual resulta especialmente interesante para el
presente estudio, ya que el lector se encontrará con la explicación de
que dentro del lenguaje Yorùbá originalmente no hay manera para
designar géneros… “mi primera puntualización insiste en que la glosa
común de las categorías Yorùbá obìnrin y ọkùnrin como “hembra/ mu-
jer” y “macho/hombre”, respectivamente, es una traducción errónea.
Este error ocurrió porque la mayoría de intelectuales occidentales e
intelectuales Yorùbá, con influencias occidentales, no pudieron advertir
que en la práctica y el pensamiento Yorùbá dichas categorías no están ni
en oposición binaria ni jerarquizadas entre sí”.4
3 Lowe, History of Bourgeois Perception, 7. [Líneas copiadas de la versión en espa-
ñol: Historia de la percepción burguesa. México: Fondo de Cultura Económica, 1986
4 Oyewùmíen, O. (2017). LA INVENCIÓN DE LAS MUJERES Una perspectiva africana
sobre los discursos occidentales del género (A. Montelongo González, Trad.; Tradu-
cido ed.). Editorial en la frontera.
La Cuestión Social Año 30, n. 1
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