Fratteli tutti profundiza y actualiza principios de la Doctrina Social
de la Iglesia: Dignidad de la persona; Bien común, Destino Universal
de los Bienes, Subsidiariedad, Solidaridad, Participación; y en temas
y conceptos propios de la Doctrina Social que se han debatido desde
hace 130 años. Tal es el caso de propiedad privada y su función so-
cial, trabajo, cuidado, cuidado de la creación, casa común, derechos
humanos, democracia, justicia, la crítica a la economía que mata,
entre otros temas más. Hay un llamado urgente a actuar en favor de
los descartados del sistema, al que llama por su nombre y apellido.
Por eso, la persona humana con su valor universal y absoluto
es afirmada como piedra angular de toda la Doctrina Social de la
Iglesia y de los derechos humanos. En sentido antropológico,
afirma, en la línea de la tradición del magisterio, que la persona
se realiza plenamente por su sentido de relacionalidad, de ser con
los otros y construir un “nosotros” (FT, 87).
La consecución de la solidaridad, del bien común, de la participa-
ción y de la fraternidad son posibles sólo a partir de este transfondo
antropológico de ser en relación; porque Dios es relación y no indivi-
duo omnipotente, pero solipsista.
La encíclica está de frente a Laudato si’. Algunos comentaristas
dicen que la complementa; otros, que es una extensión de esa encí-
clica socioambiental. Es otra cara de la inspiración de san Francisco
al Papa. Laudato si’ invita a rehacer la fraternidad con la creación:
“Laudato si’, mi Signore”, cantaba san Francisco de Asís. En ese
hermoso cántico nos recordaba que nuestra casa común es también
como una hermana, con la cual compartimos la existencia”. Es una
hermana que clama por el daño que le hemos causado.
En Fratteli tutti, hay una intención decidida para rehacer la fra-
ternidad entre los seres humanos, propuesta estimulada por el
pobrecillo de Asís.
Las palabras que destacan en la encíclica son las siguientes: bien,
persona, otro, social, vida, paz, mundo, común, amor, cultura, dig-
nidad. Sustantivos, en toda la extensión de la palabra. El Papa pone
en el centro de la encíclica a la persona en donación, a la persona en
relación y a la persona en capacidad de diálogo para construir una
sociedad mejor.
La Cuestión Social Año 30, n. 1
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